En Michoacán, los cursos de verano operan sin regulación específica, requiriendo que los padres verifiquen permisos y medidas de seguridad.
Morelia, Michoacán.- En Michoacán no existe una regulación específica para los cursos de verano que ofrecen particulares, asociaciones civiles o instituciones privadas durante el periodo vacacional, por lo que su operación depende del cumplimiento de diversas disposiciones en materia educativa, administrativa y de protección civil, cuya supervisión recae en distintas autoridades, según el tipo de servicio que se preste.
La ausencia de un marco normativo exclusivo para esta actividad obliga a madres y padres de familia a verificar, antes de inscribir a sus hijas e hijos, que los establecimientos cuenten con los permisos y medidas de seguridad correspondientes, coincidieron autoridades educativas y municipales consultadas por Contramuro.
La Secretaría de Educación en el Estado (SEE) informó a Contramuro que su ámbito de competencia depende de la naturaleza del servicio que se ofrece y que no todos los cursos de verano están sujetos a regulación educativa.
La dependencia explicó que las escuelas particulares incorporadas al sistema educativo deben mantener vigente su autorización oficial y cumplir con la normatividad aplicable a las instituciones educativas, aun cuando durante el periodo vacacional desarrollen actividades complementarias.
En cambio, cuando los cursos son organizados por asociaciones civiles, empresas, clubes deportivos, academias o particulares que únicamente ofrecen actividades recreativas, culturales o deportivas, sin impartir educación con reconocimiento oficial ni expedir documentos con validez académica, la supervisión corresponde principalmente a las autoridades municipales y a Protección Civil.
La autoridad educativa precisó además que este tipo de actividades recreativas no forman parte de los servicios educativos regulados directamente por la dependencia estatal, por lo que deben atender las disposiciones administrativas, de funcionamiento y de seguridad que establezcan los municipios y demás autoridades competentes.
Sin regulación específica
Por su parte, el secretario del ayuntamiento de Morelia, Yankel Benítez Silva, señaló que el municipio no regula de manera específica los cursos de verano, sino que verifica el cumplimiento de las obligaciones administrativas aplicables a cualquier establecimiento que desarrolle una actividad económica o de servicios.
Esto significa que la autoridad municipal interviene mediante la expedición y supervisión de licencias de funcionamiento y del cumplimiento de las medidas de seguridad y protección civil, pero no existe una autorización especial creada exclusivamente para los cursos de verano.
El funcionario indicó que la licencia de funcionamiento constituye uno de los principales instrumentos con los que cuenta el ayuntamiento para supervisar que los establecimientos operen conforme a la normatividad municipal.
Todo en manos de Protección Civil
Por su parte, el coordinador de Protección Civil y Bomberos de Morelia, Francisco Lara Medina, explicó que el primer aspecto que deben revisar madres y padres de familia es si quien ofrece el curso cuenta con el registro o autorización correspondiente ante la Secretaría de Educación Pública, cuando se trate de instituciones educativas incorporadas al sistema escolar.
Precisó que, si una escuela de nivel básico o medio superior organiza actividades de verano, el hecho de contar con reconocimiento oficial representa una primera garantía, ya que para obtener ese registro debió acreditar previamente divcersos requisitos, entre ellos los relacionados con Protección Civil.
No obstante, aclaró que cuando los cursos son impartidos por particulares o establecimientos que no forman parte del sistema educativo formal, además de cumplir con las disposiciones que les correspondan, deben contar con licencia municipal de funcionamiento.
Lara Medina explicó que esa licencia no se otorga de manera automática, pues previamente el establecimiento debe acreditar un Programa Interno de Protección Civil y obtener el visto bueno de la autoridad competente.
Detalló que dicho programa contempla protocolos de evacuación, simulacros, brigadas de emergencia, capacitación en primeros auxilios, señalética, extintores, procedimientos para la atención de accidentes, así como dictámenes técnicos sobre las condiciones estructurales del inmueble y de las instalaciones eléctricas y de gas, cuando existan.
Sólo una vez que Protección Civil emite el visto bueno, la Dirección de Inspección y Vigilancia del ayuntamiento puede expedir la licencia de funcionamiento correspondiente.
Ante este escenario, las autoridades recomendaron a madres y padres de familia solicitar la licencia de funcionamiento del establecimiento, verificar que cuente con un Programa Interno de Protección Civil y confirmar, en caso de tratarse de una institución educativa, que opere con reconocimiento oficial vigente.

