Va EU tras remesas “hormiga” enviadas a Michoacán
Heliodoro Gil Corona alerta sobre fiscalización de remesas enviadas a Michoacán. Foto: Eco Económico

Nuevas medidas del presidente de EUA, Donald Trump vigilan transferencias pequeñas, depósitos repetitivos y envíos ligados a migrantes mexicanos, representando un riesgo a estados dependientes de remesas.

Morelia, Michoacán.- Las nuevas medidas de fiscalización financiera impulsadas por el gobierno de Donald Trump ya ponen bajo vigilancia transferencias pequeñas, depósitos repetitivos y envíos de dinero vinculados con migrantes mexicanos, advirtió el economista Heliodoro Gil Corona, al alertar sobre posibles efectos en estados altamente dependientes de remesas como Michoacán.

Durante un análisis difundido este lunes en su espacio Eco económico, el especialista explicó que, además del impuesto de 1 por ciento aplicado desde enero de 2026 a remesas enviadas en efectivo, el pasado 19 de mayo el gobierno estadounidense emitió una orden ejecutiva que endurece la supervisión sobre operaciones finsancieras consideradas de bajo monto o recurrentes.

Precisó que las medidas alcanzan transferencias en efectivo, money orders, cheques de caja, plataformas digitales de pago entre particulares, operaciones mediante criptomonedas y depósitos repetitivos asociados al ciclo de nómina de trabajadores migrantes.

“Hay una vigilancia puntual a lo que podríamos destacar como las remesas hormiga”, señaló.

Gil Corona indicó que, bajo este nuevo esquema, los bancos estadounidenses pueden solicitar información relacionada con el estatus legal de los migrantes que envían dinero a México, además de revisar operaciones vinculadas con números de idrentificación fiscal individual.

Explicó que estas medidas forman parte del endurecimiento de la política migratoria y financiera impulsada por Estados Unidos, aunque consideró que el impacto económico inmediato sobre las remesas podría ser menor al previsto por algunos analistas.

Como referencia, señaló que durante el primer trimestre de 2026 las remesas familiares en México crecieron 1.4 por ciento, luego de que en 2025 se registrara una caída de 4.6 por ciento respecto a 2024.

Atribuyó la desaceleración observada en 2025 principalmente a las restricciones migratorias y laborales en Estados Unidos, así como a la depreciación del dólar frente al peso mexicano.

El economista destacó que Michoacán figura entre las entidades con mayor dependencia de remesas junto con Guanajuato y Jalisco.

Incluso, afirmó que en territorio michoacano uno de cada cinco hogares recibe recursos enviados desde Estados Unidos, lo que refleja la alta dependencia económica de estas transferencias.

Añadió que las ocho entidades con mayor captación de remesas en México concentran 56.2 por ciento del total nacional y entre ellas se encuentran Michoacán, Guanajuato, Jalisco, Chiapas, Ciudad de México, Estado de México, Oaxaca y Puebla.

Heliodoro Gil recordó que México se mantiene como el segundo país con mayor recepción de remesas en el mundo, sólo detrás de India.

Detalló que en 2024 el país captó cerca de 65 mil millones de dólares en remesas, monto equivalente a 3.6 por ciento del Producto Interno Bruto nacional y superior, incluso, a los ingresos petroleros y a la inversión extranjera directa.

Además, señaló que las remesas han permitido evitar que millones de personas caigan en pobreza, ya que alrededor de 11 millones de mexicanos se mantienen fuera de esa condición graciasa esos ingresos.

El especialista sostuvo que las remesas no sólo impactan en el consumo familiar, sino también en alimentación, salud, vivienda, educación, pequeños negocios y dinamización de economías locales.

No obstante, criticó que estados como Michoacán no hayan desarrollado políticas públicas orientadas a generar cultura de ahorro e inversión productiva entre familias receptoras de remesas.

Consideró que existe una excesiva dependencia de estos recursos en varias regiones del país y advirtió que ello vuelve más vulnerables a las economías locales frente a cambios en la política migratoria estadounidense o desaceleracioned del mercado laboral en Estados Unidos.