Una revisión interna a 45 mil elementos de la Sedena revela que el 8.7% del personal evaluado no cumple con el perfil de confianza por nexos criminales

Morelia, Michoacán.- Una revisión interna basada en exámenes de control de confianza aplicados entre 2012 y 2020 detectó que 3 mil 968 militares “no cumplían el perfil” por posibles vínculos con la delincuencia organizada, lo que representó aproximadamente 8.7 por ciento del personal revisado con algún riesgo o posible relación con grupos criminales, de acuerdo con información difundida por los medios Ríodoce y Sinaloa Hoy.

El análisis revisó a más de 45 mil elementos del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional, como parte de evaluaciones de control de confianza realizadas en ese periodo, según los reportes periodísticos que retomaron datos de un estudio interno elaborado con información de la Secretaría de la Defensa Nacional.

De acuerdo con los mismos reportes, únicamente siete militares fueron procesados en prisiones militares por delitos graves relacionados con drogas o traición, mientras que 124 casos fueron turnados a procesos civiles, lo que contrasta con el número total de elementos que no cumplían el perfil.

El estudio también planteó que, si el porcentaje detectado se aplicara al total de la fuerza operativa, más de 14 mil elementos podrían no cumplir con los criterios de confiabilidad, aunque esta cifra fue considerada una estimación teórica basada en la proporción detectada durante las evaluaciones.

Los datos difundidos indican que la revisión se sustentó en controles de confianza institucionales que detectan riesgos o posibles vínculos, sin que ello implique necesariamente responsabilidad penal en todos los casos.

En un contexto adicional, la propia Defensa ha informado que entre 2010 y 2024 se presentaron 278 denuncias contra soldados por presuntos vínculos con el crimen organizado, según registros de la justicia militar y la Fiscalía retomados por el diario El Sol de México.

Los reportes señalan que esta información forma parte de documentos y análisis internos elaborados con datos oficiales, que posteriormente fueron dados a conocer por medios de comunicación, lo que abrió el debate sobre los mecanismos de control y depuración dentro de las fuerzas armadas.