Llama arzobispo de Morelia a enfrentar miedo y violencia desde las familias
Homilía de Pentecostés en Catedral de Morelia llamó a construir paz social y familiar. Foto: Arquidiócesis

El arzobispo de Morelia advierte que miedo e inseguridad paralizan a la sociedad, insta a enfrentar el miedo y violencia desde el núcleo familiar.

Morelia, Michoacán.- En un mensaje con marcado tono social durante la misa de Pentecostés celebrada este domingo en la Catedral de Morelia, el arzobispo de Morelia, José Armando Álvarez Cano, advirtió que el miedo y la inseguridad se han instalado en la vida cotidiana de la población, al grado de modificar hábitos, limitar desplazamientos y generar una sensación permanente de zozobra.

“Si hay algo en el corazón actual a veces es el temor, es el miedo”, expresó el jerarca católico al retomar el pasaje bíblico de los discípulos “encerrados por miedo”, para compararlo con la realidad que viven actualmente miles de personas.

Durante la homilía, señaló que hoy muchas personas viven condicionadas por la inseguridad y la incertidumbre social.

“No se puede salir a veces ya muy de noche, no se puede viajar hasta uno a veces con el temor”, afirmó Álvarez Cano.

El arzobispo sostuvo que ese miedo no sólo está relacrionado con la violencia, sino también con problemas familiares, enfermedades y dificultades económicas que mantienen a las personas “encerradas” emocional y socialmente.

“Problemas familiares, situaciones económicas, enfermedades”, enumeró.

En el mensaje pronunciado durante la celebración religiosa de Pentecostés, insistió en que la paz no puede reducirse únicamente a condiciones de seguridad pública o presencia militar.

“La paz no significa solamente tranquilidad exterior, seguridad militar o del ejército”, expresó, al señalar qeu la paz cristiana implica fortaleza interior y esperanza aun en medio de las dificultades.

También sostuvo que “la paz no significa ausencia de problemas”, sino la certeza de que “Dios está con nosotros”.

En otro de los momentos centrales de la homilía, llamó a los fieles a convertirse en “constructores de paz” desde sus propios entornos sociales y familiares.

“El Señor nos envía también para que la paz empiece desde nuestras familias, desde nuestros corazones, en nuestros barrios, en nuestro trabajo”, indicó.

Hacia el cierre de su mensaje, el arzobispo pidió por la paz “en nuestro corazón y en nuedtra patria, en nuestro estado”, en alusión al contexto de violencia e inseguridad que enfrenta Michoacán.