Recursos que se están obteniendo de grandes esquemas de corrupción terminan en criptoactivos
Alejandro Cárdenas | Imagen. Especial

Alejandro Cárdenas de la Convención Nacional de Fiscales Anticorrupción, refiere que los recursos de grandes esquemas de corrupción terminan en criptoactivos.

Morelia, Michoacán.- Muchos de los recursos que se están obteniendo de grandes esquemas de corrupción terminan en criptoactivos, refirió Alejandro Cárdenas Luján, secretario Técnico de la Convención Nacional de Fiscales Anticorrupción, durante su intervención en la presentación del Primer Informe de Labores de Marisol Sánchez Zamudio, fiscal Especializada en Combate a la Corrupción del Estado en Palacio Legislativo.

El funcionario explicó que la corrupción ya no es la que conocíamos antes, “la corrupción moderna se desarrolla a través de redes complejas de vínculos y de movimientos de recursos, donde incluso ya tenemos que estar hablando, platicando y, sobre todo, capacitándonos en temas de criptoactivos y criptomonedas”.

De acuerdo con Alejandro Cárdenas, esta realidad para quienes se encargan de investigaciones financieras, complica el seguimiento de esos activos.

“Ahora los corruptos ya no son solamente locales; tenemos redes no solo interestatales en México, sino también internacionales”.

Destacó que la corrupción, es un flagelo que ataca a la sociedad sin distingo, sin colores ni partidos, afectando las finanzas públicas, y aludió a datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, que consignan que anualmente, por medio de delitos de corrupción, sobre todo por cohechos o sobornos, como se les conoce de manera internacional, se desvían 2.6 billones de dólares al año, lo que equivale al 5% del producto interno bruto mundial.

“Son cantidades abismales que, si llegaran a los destinos para los cuales fueron destinados esos recursos, permitirían contar con mejores instalaciones, infraestructura, acceso a la justicia y otras acciones tan necesarias como la educación y diversos programas en favor de la sociedad”.

Recordó que se trata de un flagelo que no sólo ataca al sector público, sino que afecta a la inversión privada, para ello, ejemplificó que el Foro Económico Mundial establece que, en el mundo, hacer negocios en cualquier país se traduce en una especie de impuesto oculto que equivale al 10% del valor del negocio de que se trate. Esto a nivel internacional. “Creo que en México nos quedamos muy cortos si hablamos solamente del 10%.

“La realidad es que la estadística que tenemos es que, en ocasiones, hacer negocios en México los encarece hasta en un 30%, lo que evidentemente afecta de manera negativa la inversión de recursos y la instalación de nuevos negocios en el país”.

Es así como subrayó que el de la corrupción no solamente es un tema administrativo, sino un fenómeno coyuntural que abarca varias instancias del Estado, “por no decir que todas”.